domingo, 27 de diciembre de 2009

HISTORIAS

Las historias, son parte de la vida de cada ser humano, y dan forma y sentido a los sucesos que completan de principio a fin la vida de cada uno de nosotros. Somos por decirlo de otra manera la suma de cada una de las historias que nos suceden a lo lago de nuestro trayecto vital. La sucesión de los acontecimientos, la manera que tenemos de afrontarlos es nuestra huella personal. Es la que dará carácter a nuestra propia vida, eso si la manera de enfrentarse a cada situación será trascendental en cómo se desarrolle nuestras vidas “nuestra personal manera de escribirla” es lo que hace que cada una de ellas sea diferente ante situaciones iguales.

En definitiva, el acierto en las decisiones, ante las situaciones de la vida y la manera de responder, nos hará más o menos felices.

Algo que es tan trascendental, hasta en las aparentemente pequeñas decisiones pueden cambiar definitivamente el rumbo de nuestra vida “nuestra historia personal”: tal vez esa decisión mal tomada, o también porque no decirlo mal interpretada por los demás puede acabar siendo otra vida muy distinta.

Los seres humanos, como seres sociales estamos avocados a tratar con el resto tanto en el plano afectivo,, “familia” ,social, “amigos, compañeros de clase, trabajo con las que nos relacionamos”, de acuerdo a nuestras opiniones, políticas, religiosas y sociales que sin duda nos llevaran, a tener una etiqueta, de la que en muchas ocasiones no somos conscientes, y en otras simplemente ignoramos esas etiquetas, con esto perdemos un importante referente de que es lo que opinan los demás, sobre todo si esas opiniones nos afectan por llegar de un familiar del que se supone debemos tener todo el apoyo del mundo, padres hijos hermanos.

No importa que durante una gran parte de nuestra vida, esa persona fuera la más importante, llegara un momento en que ese lugar lo ocupa otra persona, eso es algo que podemos considerar lógico ya que las relaciones humanas varían según cumplimos años y eso nos lleva a tener otra perspectiva de nuestras opiniones, pero también es cierto que en algunas ocasiones nosotros mismos los que con nuestra actitud dejamos de ser importantes en sus vidas. No nos damos cuenta que ya ellos tienen que tomar sus decisiones acertadas o no según nuestra opinión.

Pensemos que también nosotros fuimos medidos por una vara de medir que muy posiblemente no se ajustaba a nuestros gustos y sentido de la justicia, crecimos y en nuestra vida ya no necesitábamos del refugio y la protección de quien hasta ese momento nos lo había dado, ya era el momento de tomar las riendas de nuestra vida.

Ahora nuestro puesto pasa a la retaguardia, siendo meros espectadores de las vidas de las que en otros momentos fuimos sus guías. Nunca debemos sobrepasar los límites de la autonomía personal.

Esa situación es difícil de superar por nuestros padres, simplemente porque, lo que nació de nosotros, siempre, será parte de nosotros mismos, es algo que la naturaleza humana no podrá conseguir cambiar nunca, porque es algo instintivo en el animal que somos a pesar de la racionalidad que se supone que tenemos diferenciadora del resto de los animales.

Es una maldición, ya que si fuéramos perros, gatos, caballos o cualquier otro animal, solo nos movería el instinto, pero acaso podemos hacer algo al respecto.

Creo que lo único que nos queda es aguantar nuestros miedos y aceptar que nuestros miedos nunca se hagan realidad en nuestros hijos, al fin y al cabo son nuestros, pero solo hasta que se alejan, nuestra misión es procurar que nunca estén tan lejos.

Como seres humanos, cometemos errores, que afectan a las personas con las que nos relacionamos, y tenemos lazos afectivos: siento de corazón los errores que mis hijos sientes que cometí, pero no es cierto que también ellos son humanos y por tanto también deben hacer examen de conciencia y ver cuáles fueron sus errores que cometieron para con sus padres.

No sería un acto de soberbia pensar que solo fueron los otros los que se equivocaron aunque su intención fuera otra, tal vez el orgullo no nos deje volver a sembrar la tierra para que sea de nuevo fértil entre padres e hijos

Esta es una reflexión del día 26-12-2009 y porque la tristeza embarga mi corazón, por todos los padres e hijos del mundo: que somos todos los seres humanos.

Miguel Hernández